Page 37 - Entornos preventores y protectores de la integridad sexual de niñas niños y adolescentes
P. 37
En su intento de experimentar sus propios deseos más allá del estrecho círculo familiar, la persona
joven suele pasar buenos tiempos fuera del hogar, a manera de experiencias estructurantes para
el fortalecimiento de su autonomía y la búsqueda de independencia.
Las conductas sexuales más frecuentes a esta edad suelen constituirse en modalidades de
satisfacción inmediata a las tensiones corporales y afectivas sucedidas por la gran actividad
hormonal que están atravesando. La masturbación y las prácticas eróticas en pareja aparecen
con frecuencia, es preciso que el mundo adulto guíe a las personas jóvenes para que estas se
desprejuicien y se libren de culpa, y que al mismo tiempo se enmarquen en la normativa vigente.
Las prácticas eróticas (abrazos, besos, caricias, masturbaciones) en pareja, suelen ser novedosas
para la satisfacción inmediata de la tensión sexual y, por ello, suelen pasar rápidamente a la
búsqueda de encuentros coitales. La excesiva cantidad de información erotizadora existente en
el entorno y el poco esfuerzo por brindar una educación sexual integral, suele contribuir a que
estos encuentros sean poco reflexionados y les arriesguen a vivir situaciones riesgosas para su
integridad sexual.
En el caso de no existir una educación sexual integral, las jóvenes y los jóvenes suelen caer en
experiencias turbulentas, apasionadas e inexpertas, situaciones desagradables relacionadas
con conformación de parejas violentas, infecciones de transmisión sexual, disfunciones sexuales,
embarazos no planificados y abortos clandestinos.
Hoy está demostrado que una persona joven que cuenta con una educación sexual integral,
retrasa sus encuentros coitales para tomar decisiones plenas sobre los mismos, sin necesidad de
que exista una persecución o moralización medieval adulta.
33

